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Los relatos de Eneko J. A.

Los relatos de Eneko J. A.

 
Viena, una año después
 
 

Hoy, 16 de Febrero, se cumple un año de aquel viaje de más de 5000 Athleticzales a Viena, un viaje inolvidable por muchas razones, pocas de ellas positivas.

El día comenzó muy pronto, había que estar a las 7 de la mañana en el aeropuerto y no era cuestión de perderse un viaje que se prometía feliz por la situación deportiva del equipo, por el ambiente que se iba a crear, por tener la ilusión de que ibamos a hacer algo grande, por fín, en Europa. Así que para las 6 y pico de la mañana, ya eramos miles los que abarrotábamos la terminal de Loiu, quien más y quien menos, con su bufanda, gorro y camiseta del Athletic, como debe ser.

En esa terminal, demasiada cámara de TV para mi gusto, demasiada búsqueda del sensacionalismo, del folklore, de no se muy bien qué, pero que molestaba a la mayoría de los que allí nos encontrábamos y que sólo ibamos a animar al Athletic, no a que emitan nuestro careto por TV.

El caso es que nuestro vuelo partió con un ligero retraso que fue más o menos recuperado durante el trayecto, para aterrizar en Viena hacia las 12 del mediodía. Desde el avión se podía ver que la nevada que allí había era de las importantes y que eso podría traernos problemas, pero en ningún momento se nos pasaba por la cabeza que el partido corriese peligro de suspensión, ¿Como se iba a permitir que 5000 personas viajasen hasta Viena si no existía garantía de jugarse el partido? Además, allí debían estar acostumbrados a estas nevadas, pensabamos nosotros.

Dió igual la hora de llegada a Viena, la policía Austriaca decidió que ibamos a tener que esperar durante más de hora y media en la pista de aterrizaje por razones que no nos fueron explicadas, y allí nos quedamos, viendo como nevaba desde nuestro avión hasta que se dignaron a bajarnos, como si fueramos ganado, y trasladarnos hasta las filas y filas de autobuses que nos esperaban fuera del aeropuerto.

Tras un corto trayecto en Autobus, ya estabamos en el centro de la ciudad y comprobando de nuevo que aquella nevada era importante, mucho, pero sin preguntarse nadie hasta ese momento si el partido se jugaría o no. Nuestro punto de llegada era la "Plaza de los Suecos" un lugar céntrico, próximo al denominado "triángulo de las Bermudas" (la zona de bares) y a la mayoría de museos y sitios de interés cultura, si bien estos cerraban sus puertas para las 4 de la tarde no existiendo por tanto posibilidad de ver mucho de su interior...............tampoco importaba, era un día de fiesta y ya se sabe que en las fiestas lo que suele primar es la diversión, el alcohol, cantar.............

Desde ese momento, el ir y venir de cuadrillas de personas ataviadas con distintivos Zurigorris por el centro de Viena, era incesante. Daba igual donde entrases, a un bar, a una chocolateria, a un centro de interés cultural, lo que fuera, que estaba abarrotado de seguidores roji-blancos.

Los nativos nos miraban sorprendidos y no eran pocos los que se acercaban a preguntarnos de dónde veníamos y la razón por la que estabamos allí, quedandose aún más sorprendidos que la razón de esta invasión fuera un simple partido de fútbol cuando allí en esa época del año, lo que primaba eran los deportes de invierno y no el fútbol. Nadie seguía sin hablar aún de una posible suspensión del partido y eran ya cerca de las 5 de la tarde.

La "ocupación" del centro de Viena para esa hora era absoluta, los cánticos de ánimo se escuchaban en cualquier rincón, los saludos al cruzarte con otra cuadrilla en cualquier calle estrecha se realizaban con un rotundo "Aupa Athletic" y la euforia iba creciendo por momentos. Todo el mundo estaba convencido que ibamos a ganar, que estabamos haciendo historia en Europa. Eran casi las 7 de la tarde y nadie seguía sin hablar aún de la suspensión del partido.

Los últimos minutos antes de coger el autobus en la misma "Plaza de los Suecos" en la que desembarcamos por primera vez en Viena, los utilizamos en tratar de entrar en calor vía ingestión etílica, labor que realizamos la mayoría de hinchas del Athletic en el Pub más grande de todos, el cual se encontraba frente a esta plaza. El ambiente en ese momento era impresionante, todo el bar cantando, y por supuesto, el himno del Athletic sonando en el Pub que ya era Zurigorri absolutamente, con las camareras ataviadas con camisetas del Athletic. Impresionante, una lástima que las cámaras de TV, de nuevo, hiciesen acto de aparición para cortar el rollito al personal y, entre otras cosas, sacarme a mi por TV en el programa especial que emitió ETB días después (nuestro amigo REMO también salió en ese reportaje, por cierto). Nadie mencionaba aún nada sobre una posible suspensión aunque ya se había dejado caer algún comentario sobre que en algún medio de comunicación Vienés, se había dicho que el partido no se jugaría.

La hora establecida para embarcarnos de nuevo en los autobuses rumbo al mítico "Prater" o "Ernst Happel" que es la denominación actual, era la 7 de la tarde, labor esta, la de embarcar al personal en el autobus, que fue complicada de realizar debido a la importante carga etílica que llevaban algunos hinchas, eso si, siempre dentro de un correcto orden y sin crear ni un sólo problema.

En media hora estabamos ya bajando de los autobuses enfrente del estadio y el panorama era preocupante ya que la nevada que existía en el bosque que rodea al campo era de una magnitud importante, llegando en algunos casos a alcanzar una altura considerable. En ese momento, y a poco más de 1 hora para empezar el partido, tampoco existía una conciencia real sobre una posible suspensión. Estabamos en centro-Europa, aquí nieva habitualmente, seguro que han puesto los medios adecuados, pensaba quien más y quien menos. Pues no.

Nosotros ante el panorama y el frío (no recuerdo la temperatura exacta pero no estaría muy lejos de los 8 grados bajo cero) decidimos continuar saciando nuestra sed en un chiringuito de venta de Frankfurts que se encontraba a pocos metros del estadio, el cual se encontraba repleto de hinchas Austriacos poco amigables, lo que complicó mi intención de cambiar la bufanda como es tradición con algún aficionado local, algo que si pude realizar por fin con uno de los pocos aficionados locales abiertos a mantener una charla amigable con nosotros. Faltaban 50 minutos y aún no existía noticia alguna sobre la suspensión del partido.

Con la bufanda cambiada, con la barriga llena de cerveza y algún que otro licor , nos encaminamos hacia la puerta de entrada al estadio momento en el cual escuchamos un mensaje en Alemán por megafonía que vista la acogida en forma de silbidos que tuvo por parte de la afición local, nos hizo darnos cuenta que el partido no se iba a jugar. Ese mensaje no fue repetido ni en Castellano ni en Euskera, sólo en Alemán. No conseguimos acceder al estadio, se nos impidió hacerlo y como nadie nos había dado una explicación al respecto, optamos por permanecer allí. En ese momento, llega una cuadrilla importante de hinchas del Austria de Viena, ataviados con bufandas de Ultra Sur muchos de ellos y con cara de pocos amigos, procediendo a realizar ante nuestras narices saludos Nazis así como a subir su tono de voz acusandonos a nosotros de ser los culpables de que el partido se suspendiese. El ambiente se tensó bastante y ante la provocación Nazi hubo quien soltó alguna que otra "galleta", lo cual fue aprovechado por la policía local para soltar sus perros y pegar a diestro y siniestro al personal Zurigorri.

Una verguenza, engañados, provocados y pegados por la policía, y allí seguía sin aparecer ningún directivo del Athletic para interesare por lo ocurrido o para dar una simple explicación al respecto. El ambiente se fue tensando y la gente empezó a calentarse como es lógico, hasta que por fin apareció un directivo del Club (no sabría reconocerle) para informarnos que por causas ajenas al Athletic y debido a las condiciones climatológicas, el partido se suspendía. La reacción fue la de protestar, silbar y acordarse de la familia del presidente, quién ni siquiera se había dignado a dar la cara ante los miles de seguidores del Athletic desplazado hasta allí. Vergonzoso e impropio de nuestro Club.

De nuevo a subirnos a los autobuses, en este caso camino del aeropuerto, dónde llegamos hacia las 10 de la noche y con muchas horas por tanto por delante para proceder a embarcar en el avión y volver a casa, en nuestro caso, la hora prevista era la 1 y media de la mañana. Todo cerrado en el aeropuerto y miles y miles de personas cabreadas y sin haber recibido una explicación convincente, con una sensación de engaño y cabreo importante.

Y en esas, aparecen los jugadores y directivos, con el señor Lamikiz a la cabeza, en el terminal del aeropuerto, lo que provoca que no pocas personas exigieran al presidente que diese la cara y explicase que es lo que había ocurrido allí esa noche. Como buen político que es, Lamikiz pone cara de pena y da la razón a todos los que se le acercan............Como nosotros ya nos conocíamos la película, decidimos alejarnos de allí, de las cámaras de TV buscando el sensacionalismo de la decepción de la gente engañada y de tanto mosqueo colectivo, para refugiarnos en alguna esquina del terminal y oh, milagro!! en una esquinita había un Pub abierto, totalmente vacío y con muchos litros de cerveza esperándonos en los cuales ahogar nuestras penas. Allí pasamos las mejores 3 horas del día, entre cerveza y cerveza y entre cántico a favor del Athletic, como debe ser (y algún que otro recuerdo para la familia de Lamikiz también), y con bravuconadas muy de nuestro estilo del tipo "pues ahora que lo han suspendido, la semana que viene volvemos 10.000 personas". Al final, llegada a Vitoria-Gasteiz para las 5 y media de la mañana, autobus desde Vitoria hasta Bilbao y taxi desde Bilbao hasta casita, para llegar a las 7 y pico de la mañana a la misma, sin dormir, sin poder ver al Athletic, sin haber recibido una explicación alguna al respecto.

Lamikiz dijo públicamente al de pocos días de este viaje, que el Club iba a protestar ante la UEFA y a solicitar una cantidad económica para todos los que nos desplazamos hasta Viena, de la cual, nunca más se supo. Al margen de perder 500 o 600 Euros, lo que realmente molestan son las mentiras, la falta de información, el que te traten como ganado, el que te provoquen y sobre todo, la manipulación de la que fuimos objeto 5000 personas.

Agradecer a JON LARREA, uno de los jefes de prensa del Athletic, que fuese la única persona que se atrevió a dar la cara verdaderamente en el aeropuerto.

AUPA ATHLETIC

 
 
     
   
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