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Creo que no descubro nada nuevo si digo que la única forma de seguir al
Athletic fuera de casa durante los años 80 era o bien viajar junto con el
equipo o en su defecto, escuchar el partido a través de la radio.
Yo, debido a mi edad, era más de lo segundo que de lo primero, no había
partido del Athletic que no lo siguiese vía radio, en mi habitación, sólo y
con aquel poster con la plantilla del Athletic que presidia toda la estancia
y en el que se podía leer debajo de los nombres de los jugadores, el himno
del Club. No había más decoraciones en mi cuarto, sólo y exclusivamente ese
poster que para mi era un auténtico fetiche, al que imploraba con la mirada
un gol salvador cuando mi vieja radio enviaba malas noticias desde algún
campo lejano y frente al que, lo reconozco, derrame más de una lágrima de
decepción y también de alegría con nuestro equipo.
El ritual era domingo tras domingo el mismo, terminar de comer, encender mi
radio esperando que diesen las 5 de la tarde y escuchar, siempre en pie
debido a los nervios y nunca sentado, el partido en alguna emisora Bilbaina.
Sintonizaba normalmente Radio Popular para escuchar el "Bacalao Bacalao" de
Fede Merino y que hoy en día esta popularizado por Jose Iragorri, pero no
era algo que hiciese siempre, sino que en función de mis propios nervios y
de la serenidad que transmitiese el locutor en cuestión, iba cambiando de
emisora a cada ataque del contrario o a cada corner a favor del Athletic, y
así iba pasando de lado a lado el dial buscando noticias
favorables..............Supongo que todo eso tenía mucho de superstición.
El caso es que de esta forma he escuchado al Athletic ganar una liga en El
Insular de Las Palmas (con suspense final ya que en el último minuto
llegaron noticias de un gol del Madrid en Valencia lo que nos quitaba la
liga, cuando resulta que el gol era del Atlético de Madrid. Aún puedo
recordar a uno de los hermanos Bacigalupe desplazado hasta ese campo soltar
un exabrupto tremendo ya que algunos aficionados locales le hacían señas de
un gol Madridista que no fue tal), clasificaciones para finales de copa
(aquella semifinal en campo del Betis en la que con ventaja de 2x0 en la
ida, Gordillo y compañía casi nos complican la vuelta), clasificaciones
Europeas y, por supuesto, muchos partidos clave para la consecución de los
títulos de liga.
Entre estos últimos hubo uno que recuerdo especialmente en este momento. Me
refiero al partido que jugamos en Marzo de 1983 en los viejos Campos de
Sport de El Sardinero, antiguo estadio del Racing de Santander, un campo con
una estética muy Británica, con columnas que sujetaban las tribunas al más
puro estilo de los campos Ingleses, un campo que a mi, que siempre he tenido
absoluta devoción por campos de la liga Inglesa, me parecía precioso.
En aquel tiempo viajar a Santander suponía más de 2 horas de viaje por una
carretera infame, suponía salvar Saltacaballos, un puerto que a mi me daba
pánico y me producía vértigo cada vez que con mi padre viajaba por aquellas
carreteras y en el que muchísimas personas habían dejado allí la vida pero
ese partido era clave para la totalidad de la masa social del Club, por lo
que la presencia Zurigorri fue masiva en Santander, quedándose muchísima
gente fuera del estadio sin entrada. Daba igual, el caso era transmitir la
presencia y ánimo de la afición hacia su equipo ya que en caso de no ganar,
nuestros competidores en la tabla, cogerían una ventaja difícil de enjuagar
a falta de tan pocos partidos.
Aquel partido comenzó de forma complicada. El Racing, en una situación
peligrosa en la clasificación, atacaba y creaba ocasiones frente a
Zubizarreta e incluso su delantero Verón (aquel que siempre jugaba con las
medias bajadas), envió un balón al larguero poco antes del descanso, lo que
debió encender las alarmas del equipo en el vestuario.
Yo seguía el partido por la radio, cada vez con más nervios y escuchando
como era, el equipo teóricamente más débil, el que más atacaba y peligro
creaba. Miraba y remiraba el poster del Athletic pensando en quién podría
marcar el gol que nos salvase de ese desastre, y me fijé en el de siempre,
en Dani, el Gran Dani tenía que ser el que nos rescatase. Pensaba en mi
ingenuidad infantil, que de existir justicia en esta vida, tantos miles de
personas desplazadas hasta allí, no podían ser defraudadas............
Y así fue, la segunda parte cambió bastante el panorama, el Athletic se
lanzó al ataque y las llegadas a nuestro área por parte del Racing se iban
reduciendo a pasos agigantados al punto de estar el equipo Cántabro
totalmente ahogado en su propio campo. Y así, al cuarto de hora de la
segunda parte, llegó el remate salvador de Dani a pase de Argote que nos
daba la seguridad sobre una victoria frente a un rival que se iba encogiendo
minuto a minuto. 8 Minutos después llegó la sentencia por parte de Manu
Sarabia, los 2 puntos al zurrón y la certeza de que en ese partido se habían
sentado las bases para conseguir el objetivo que perseguíamos.
Este domingo no se si estaré aún en el campo o si por el contrario, seguiré
el partido por la TV, pero en todo caso, seguro que repaso mentalmente ese
viejo poster del Athletic que tenía en mi habitación, con las caras
actualizadas de los nuevos Leones, por supuesto. Y si en su momento encontré
en la cara de Dani la tabla de salvación de nuestras ilusiones, este domingo
creo que mi visor mental se parará en la cara de su sucesor en la actual
plantilla. Claro, hablo de Joseba Etxeberria, él junto a los demás jugadores
y técnicos, nos llevarán hacia un 0x2 que nos haga volver a confiar en que
el objetivo se cumplirá.
Carretera a Santander, miles de almas Zurigorris viajan con el equipo
física, mental y hasta astralmente, no nos defraudeis, ni a nosotros, ni a
nuestra historia, ni a vosotros mismos y por supuesto, tampoco a las
generaciones futuras de Athleticzales que necesitan seguir viendo a este
Club luchando con lo nuestro al máximo nivel y contra todos.
ATHLETIC BETI ZUREKIN
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