Lo de allí es otro mundo
otra luz y otro aire.
Te sientes como un niño
cuando ves cada tarde
roja y blanca la vida
con la ilusión más grande.
Es sin duda otro mundo
aunque todos no se hacen
al coro y al bullicio.
El que logra ambientarse
sin gritos ni estridencias
tranquilo en cualquier parte
asimilando el fútbol
que nuestro Athletic hace
disfruta de un ambiente
grato e incomparable.