Zuri Gorri, la web
del Athletic Club

AURTEN BAI!!! - ESTE AÑO SI!!!
[ Afición ]
[ Athleticmania ]

Afición

Athleticmania >> [ Artículos ]

Athleticmania

 
21 ARTÍCULOS SOBRE EL ATHLETIC
por Josu Turuzeta en DEIA
 
     
  («Basta de realidades, queremos promesas» Anónimo argentino)

Se asegura que las avestruces meten su cabeza en un agujero para no ver al enemigo que las acecha; ciertos seguidores del Athletic ya han encontrado el suyo para conjurar todos los problemas que suscita la globalización en el fútbol. «La alternativa es Lezama», dicen. «El futuro del Athletic pasa por Lezama», afirman. ¿Pero adónde nos conduce? ¿Pretenden que se ponga en marcha un centro de inseminación ­como el Aberekin de Derio­ para producir futbolistas superdotados? De otro modo no se explica su certidumbre.

Por curiosa paradoja, la mayoría de los que así cavilan no están satisfechos con el funcionamiento de Lezama ni con los técnicos que allí prestan sus servicios. Creen que algunos de los profesionales del Club ­entrenadores y ojeadores­ no están capacitados para desempeñar esas funciones. Estiman que «no tuvieron nombre como jugadores», que «no han hecho nada como entrenadores», que están por «amiguismo» o «compadreo», etc.

No todos los jugadores famosos valen después para enseñantes. El carnet de jugador internacional no otorga a sus poseedores la omnisciencia futbolística; bien es cierto que tampoco el de entrenador. Nogales, Estéfano, y otros, han salido de Lezama, pero ahora lamentan su salida. ¿No decían que había que hacer una limpieza?

Suponen que en Lezama se pueden ''hacer'', ''fabricar'' o ''sacar'' jugadores a capricho de los preparadores. Les acusan de favorecer sólo la ''producción'' de jugadores pequeños y ­supuestamente­ técnicos, en detrimento de los jugadores con ''casta''; de no sacar centrales o laterales, etc. Pero los entrenadores no hacen buenos a los equipos, los buenos equipos los hacen los buenos jugadores. Lezama no es una chistera ni los técnicos son magos. ¿Qué culpa tienen ellos si los chicos altos, y bien constituidos físicamente, son torpes? Para colmo de males, el señor Arrate tuvo tanta suerte que ni siquiera le crecieron los ''enanos'' (Cachorro, Álvaro, Gallo...). Tampoco se pueden pedir ''jugadores a la carta''; cuando se precisa un portero igual surge un lateral derecho, o viceversa.

Si no salen jugadores es porque no nacen jugadores. Los jugadores nacen, no se hacen. Lo que Natura no da, Lezama no presta. «Si un entrenador fuese capaz de hacer grandes jugadores, la totalidad de los hijos de los presidentes de los clubes serían Kubalas y Di Stéfanos», sentenció hace muchos años un célebre ex futbolista y entrenador.

Esos aficionados piensan que los jugadores internacionales del Athletic en sub'16, sub'17 y sub'18, se malogran por culpa de los técnicos. Lo mismo sucede en los demás equipos. El Real Madrid y el Barcelona también cuentan con numerosos internacionales en esas categorías; lo más probable es que ninguno de ellos se afiance en su primera plantilla, porque luego no alcanza el nivel exigido.

Doy por seguro que los técnicos de Lezama se han equivocado en más de una ocasión. Ha ocurrido y ocurrirá en todos los deportes. A Michael Jordan no le admitieron en el equipo de baloncesto de su instituto cuando tenía 16 años. Siempre habrá entrenadores poco perspicaces. Pero los técnicos del Athletic no han cometido errores de bulto en ese sentido.

Se achaca a los técnicos ­y en particular a José María Amorrortu­ no haber ''defendido'' Lezama cuando la Directiva anterior fichaba jugadores a tutiplén, en vez de apostar por la cantera. Pero los jugadores del Bilbao Athletic desestimados no se han abierto paso en otros equipos. A Raúl le descartaron en el Atlético de Madrid (donde había sido la ''estrella'' de los equipos inferiores) y salió en el Real Madrid; a Molina le echaron del Valencia; a Javi Moreno del Barcelona Atlético; a Diego Tristán del Betis; a Urzaiz del Real Madrid; a Salva del Sevilla, etc., etc. ¿Cuántos de los excluidos por el Bilbao Athletic han triunfado en otros equipos? En los últimos años, ninguno; ahora deambulan en Segunda y Tercera División. Por contra, se ha cerrado el paso a jugadores de fuera para proteger a los de casa. En su día no se fichó ­por cuatro gordas­ a Mendieta, Iván Campo y Unai Bergara, entre otras razones, porque se dijo que en Lezama ya había jugadores como ellos. Tengo entendido que algo similar sucedió con Ismael Urzaiz antes de que firmase por el Espanyol.

Otro de los motivos de censura de la afición a los gestores rojiblancos, es el de no saber vender a los futbolistas descartados para el primer equipo. Ésa es una de las consecuencias negativas de no tener un equipo en Segunda A, mercado natural de tales jugadores. Al haber tantos extranjeros y comunitarios en Primera División, los nacionales que en otro caso completarían las plantillas, se ven forzados a jugar en la llamada división de plata. Esta categoría es más difícil de lo que se cree, y donde la experiencia es fundamental; por eso los entrenadores prefieren, a ser posible, jugadores con oficio. De ahí que los equipos filiales, que antes se desenvolvían sin excesivos problemas, de unos años a esta parte no tienen acomodo en ella. Además, no hay dinero en los clubes de Segunda.

De Lezama salen pocos jugadores de calidad, pero lo mismo acontece en otros países. Si, por ejemplo, en Gran Bretaña funcionasen las canteras, los equipos ingleses no estarían atiborrados de extranjeros. Allí también ''producen'' futbolistas pero, en su mayoría, de una calidad inferior a la de los foráneos. La cantera de Lezama no se ha vuelto estéril de la noche a la mañana; saldrán jugadores, pero muy pocos con las ''prestaciones'' suficientes, como se dice ahora, para alternar en la llamada ''Liga de las estrellas''. «Nosotros, entre 1975 y 1991 sacamos quince o dieciséis internacionales absolutos. Eso hoy en día es absolutamente impensable», declaraba Iñaki Sáez en octubre del pasado año.

En Lezama no se han estado haciendo las cosas tan garrafalmente mal como algunos aficionados suponen. Lo peliagudo es que de ahora en adelante no bastará con hacer las cosas bien, se deberán hacer de forma excelente. Si el Athletic aspira a mantenerse con dignidad en Primera División y participar en competiciones europeas, no puede basar toda su estrategia en la espera mesiánica de una ''súper-camada'' milagrosa, con Lezama ­entretanto­ de Muro de las Lamentaciones.


Josu Turuzeta (Publicado en DEIA)
 
     
   
Volver arriba