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21 ARTÍCULOS SOBRE EL ATHLETIC
por Josu Turuzeta en DEIA
 
     
  («El Athletic es temerario y terco y un poco atormentado, como si jugara su propia Liga contra el pasado» Publio Siro)

En un bar de Bilbao hay un póster del Athletic con el siguiente texto: «Dios sólo creó un equipo perfecto a los demás les llenó de extranjeros». Para su/s autor/es, el Athletic es "el equipo escogido" de Jehová. La cosa va más allá de la bilbainada. Hay aficionados que tienen una visión providencialista del club; de manera subconsciente creen que el Athletic no está tutelado por la Directiva sino por la Gracia divina o, por lo menos, la Amatxu de Begoña. De ahí que las declaraciones efectuadas por Heynckes ­el horno rojiblanco nunca está para esos bollos­ augurándole al Athletic un descenso de categoría en los próximos años, les pareciesen una herejía. No quieren ni oir hablar de la posibilidad de bajar a Segunda, pues para ellos es un imposible metafísico. En 1996, durante un debate en ETB, el entonces presidente de una conocida peña afirmó rotundo: «Es imposible que el Athletic baje a Segunda División». «¿Por qué?», inquirí. «Porque el Athletic es el Athletic, respondió».

Metidos en "filosofía", hay que remedar a Ortega y Gasset; en efecto, el Athletic es el Athletic y su circunstancia, que, por cierto, no da lugar a la pompa. Los aficionados no se han detenido a pensar si las declaraciones de Heynckes («El Athletic en la liga española es como un Volkswagen en la Fórmula-1, y yo creo que un Volkswagen no podría competir en la Fórmula-1», etc.) además de inoportunas o desafortunadas, responden a la cruda realidad. La irritación dejó paso a las descalificaciones, y el entrenador perdió el favor de una parte considerable de la afición. Eso fue malo para Heynckes y para el Athletic.

Los forofos sostienen que siempre habrá tres equipos más malos que el nuestro. Cuando el Atlético de Madrid hizo su particular viaje a los infiernos, no era uno de los peores equipos de Primera, incluso tres años antes había hecho doblete; tampoco el Zaragoza en la temporada 2001-02. No siempre pierden la categoría los que tienen el presupuesto más bajo, ni los recién ascendidos.

Otros piensan, con toda la ingenuidad del mundo, que no permitirían que baje el Athletic. ¿Quién? Pues la Federación, el Gobierno, los árbitros, los demás clubes. Seguramente están en un error. Equipos considerados históricos, como el Valencia, el Atlético de Madrid, el Zaragoza y otros, han descendido. De todos modos, por si acaso, es importante que Angel María Villar y Victoriano Sánchez Arminio continúen en la R.F.E.F.; el asunto de los arbitrajes, en determinadas situaciones, es trascendental. No sigamos con las especulaciones porque nos meteríamos en Honduras; vamos a quedarnos en Guatemala.

La pasada edición del campeonato de Liga debió disputarse con 18 equipos; esa fue la promesa que arrancó en su día el presidente de la UEFA, Lennart Johansson, a los mandamases del Fútbol estatal, con el fin de unificar los calendarios en las competiciones internacionales. Ni qué decir tiene, el hecho de haber dos equipos menos meterá presión, como se dice ahora, a los conjuntos que se muevan en la segunda mitad de la tabla. Si en el futuro se reduce a 14 el número de equipos,­ como plantearon hace unos años el R. Madrid y F.C. Barcelona dentro del G-14­, para que pudiera celebrarse simultáneamente una Super-liga europea, las cosas se complicarían todavía más. Existen otras desventajas añadidas. Para intentar salvarse de la quema, los demás equipos pueden recurrir al denominado "mercado de invierno" ­decisivo para la Real Sociedad, sin ir más lejos­, pero no así el Athletic.

Creo que somos muchos los que pensamos que la "Liga de las Estrellas" puede acabar estrellada; pero ya no son tantos los que suponen que el Athletic puede beneficiarse de esa quiebra. Cuando se abrieron por completo las fronteras a los extranjeros, algunos aficionados estimaron que la medida era positiva para el Athletic, porque así nuestros jugadores no serían "tocados" y los fichajes de vascos se abaratarían. Ocurrió justamente lo contrario. Una vez abolido el derecho de retención, ya vimos lo que duraron Zubi, Salinas y compañía en el Athletic, y lo que hubo que pagar por los traspasos de Loren, Joseba Etxeberria, Ríos, . en los que se batieron sendos records estatales.

Con motivo del centenario del Real Madrid entrevistaron a su socio número 1 en Telecinco; entre otras cosas dijo que (se equivocaba parcialmente el decano de los socios blancos, pues aunque el Barcelona se salvó en los despachos en la temporada 1933-34 y disputó la promoción contra el Murcia en 1942, nunca ha jugado en Segunda). Abundo en su opinión, la mayor gloria del Athletic no son los títulos de Liga y Copa ni el hecho de jugar "sin extranjeros" (algo que es incierto); lo verdaderamente meritorio es haber permanecido siempre en la Primera División.

Los que aún tienen la venda en los ojos creen que todo seguirá como hasta ahora; que habrá años buenos y años malos, de vacas gordas y vacas flacas, dientes de sierra, la "sinusoide",.; o sea, que es una cuestión de ciclos. ¿Acaso el Athletic no se clasificó para la Champions en la temporada 1997-98? Hay que mantener la calma y tener paciencia, aseguran muy convencidos. Se engañan miserablemente. Aquél subcampeonato fue obtenido en circunstancias irrepetibles y es, por lo tanto, irrepetible. Los ciclos se dan con las setas, pero no con los futbolistas.

El Athletic está abocado a luchar por mantenerse en Primera División. Jugar con el propósito de evitar el descenso es algo que desdice la historia del club y contrario al espíritu que siempre le ha animado. Con la actual lectura de la "filosofía", tarde o temprano, se pondrá en grave riesgo su permanencia en la categoría. Si se produjese. lo irreparable, ­vamos a tocar madera­ seguro que los hinchas, para mayor sarcasmo, culparían al entrenador, a los jugadores, a los técnicos de Lezama, al presidente. y no a su propia testarudez. ¿A quién echaría la culpa la Junta Directiva?


Josu Turuzeta (Publicado en DEIA)
 
     
   
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