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21 ARTÍCULOS SOBRE EL ATHLETIC
por Josu Turuzeta en DEIA |
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(«Sic transit gloria mundi» Kempis)
En los quince primeros años de la selección española de fútbol (1920-1935) fueron internacionales 118 jugadores: 67 vascos, 20 catalanes, 10 madrileños, 6 gallegos, 6 valencianos, 4 canarios, 3 andaluces y 2 asturianos. El Athletic, el Arenas y los ''teams'' guipuzcoanos llevaban veinte años de ventaja a otros equipos, que se crearon bastante tarde: Valencia (1919), Osasuna (1920), Burgos, Tenerife y Hércules (1922), Alavés y Celta (1923), Oviedo (1926), Valladolid (1928), Zaragoza (1932).
Con la implantación del profesionalismo, decenas de jugadores vascos se desperdigaron por toda la península. El Madrid que logró sus dos primeros títulos de Liga (1931-32 y 1932-33) estaba plagado de vascos: Quincoces, Jose Mari Peña, Lazcano, los hermanos Regueiro, Olaso, Urretavizcaya, Olivares (de la cantera vasca, aunque nacido en Palma), Gurruchaga, etc.
El Betis, que ganó la Liga en 1934-35, fue confeccionado a base de talonario. y de vascos: Urquiaga, Areso, Ahedo, Larrinoa, Unamuno, Saro, Lecue, Cachelo, etc. El Oviedo, que completó las mejores campañas de su historia en los años treinta, tenía varios vascos en la plantilla, con Isidro Lángara a la cabeza, y nunca mejor dicho. Aunque se abrió de nuevo el portón de los extranjeros en la temporada 1935-36, el Athletic logró su cuarto título liguero.
El Valencia fue el mejor equipo de los años cuarenta; como mínimo se alineaban media docena de vascos en cada partido: Eizaguirre, Juan Ramón, Ortuzar, Iturraspe, ''Mundo'', Igoa, Gorostiza, Pasieguito, etc. El Sevilla, campeón de Liga en la temporada 1945-46, tenía a Bustos, Alconero, Eguiluz, Arza. En el Real Madrid plagado de extranjeros, que dominó en Europa en los años cincuenta, había un par de vascos en el once titular: J. Alonso y Zarraga.
Buena parte de los citados eran baracaldeses, de ahí la ''boutade'' del seleccionador español Pablo Hernández Coronado: para ser jugador de fútbol basta tener uno setenta de estatura y haber nacido en Baracaldo. Lo de los ''once aldeanos'' es un mito. Los jugadores no surgían en Carranza o Rigoitia, sino en municipios rurales, pero con fuerte implantación industrial, o netamente urbanos y fabriles. En la primera selección española, la que logró la medalla de plata en Amberes, había dos jugadores ambos titulares de Lejona: Félix Sesumaga, del Barcelona, y Sabino Bilbao, del Athletic, vecinos en la misma casa. De la antaño pequeña localidad surgió un buen número de futbolistas; además de los citados: Críspulo y Fidel Sesumaga, hermanos de Félix; Arruza, Gumer Uriarte, Robus. y, más tarde, Cele Llona, Fernando Artabe, etc. De Erandio su club fue creado en 1913 salieron Pitxi Garizurieta, Antón Achalandabaso, Juanín Bilbao y, después, Telmo Zarra, y otros. Lo propio cabe decir de Deusto, Basauri, Sestao, etc.
Barça y R. Madrid no rascaban bola tras la guerra civil; de ahí que se autorizase, en 1948, la contratación de extranjeros. Pero en Bizkaia seguían saliendo jugadores. Las alineaciones del Athletic que se citaban de carrerilla en los años cuarenta: Lezama, Arqueta, Mieza, Ortuzar, Bertol, Nando, Iriondo, Panizo, Zarra, Garate y Gainza; en los cincuenta: Carmelo, Orue, Garay, Canito, Mauri, Maguregui, Arteche, Marcaida, Arieta, Uribe y Gainza; en los sesenta: Iribar, Sáez, Echeberria, Aranguren, Igartua Larrauri, Argoitia, Uriarte, Arieta, Clemente y Rojo; estaban formadas por vizcainos (Iribar salió del Baskonia). «Llevar hierro a Vizcaya», es una antiguo dicho castellano para expresar un despropósito; eso hubiera sido el traer futbolistas de fuera al Athletic, pues de Bizkaia y de Euskal Herria salían jugadores a porrillo.
En 1962, tras el Mundial de Chile, se cerraron las fronteras en España e Italia. Fue un balón de oxígeno para el Athletic. En la temporada 1968-69 fueron admitidos los llamados ''oriundos'', sudamericanos de origen español. La masiva falsificación de documentos dio lugar a varios escándalos. En la temporada 1973-74 se permitió que jugasen dos extranjeros por club. Para hacer frente a la avalancha y poder competir con garantías, dio comienzo la ''Operación retorno''. Fueron fichados Lasa, Zabalza, Irureta, Churruca. y se abrió Lezama. Ya no bastaba con los jugadores vizcainos y se trajeron de Navarra y Gipuzkoa (Astrain, Sola, De Andrés, Argote, etc.). La abolición del derecho de retención en 1986 y el paulatino aumento en el número de extranjeros por club, han terminado por desequilibrar el statu quo balompédico. El fútbol vasco ya no tiene, ni muchísimo menos, la preponderancia de antaño.
Algo similar, salvando las distancias, ha ocurrido con el fútbol uruguayo. Sus numerosos triunfos en la Copa América de selecciones, sus medallas de oro en las Olimpiadas de 1924 y 1928, sus Copas del Mundo de 1930 y 1950; las repetidos victorias de sus equipos Peñarol y Nacional en la Copa Libertadores e Intercontinental; sus célebres jugadores: Scarone, Andrade, Castro, Petrone, Varela, Schiaffino, Cubilla, Rocha, etc., llevaron a decir que «Uruguay es el padre del fútbol porque todo el mundo sabe que la madre es Inglaterra». En Uruguay continúan saliendo jugadores, pero la selección celeste y el fútbol charrúa han perdido su caché. Se ha impuesto el número: Uruguay tiene poco más de 3 millones de habitantes, en tanto Argentina supera los 35 millones y Brasil alcanza los 160 millones. Lo mismo ocurre con Hungría. Finalista de la Copa del Mundo en 1938 y 1954, y medalla de oro en los Juegos Olímpicos de 1952, 1964 y 1968; con celebres equipos: Honved, Ferencvaros,. y grandes jugadores: Lakatos, Sarosi, Kubala, Puskas,. El fútbol magiar ya no suena en el concierto europeo.
En el fútbol español también se ha impuesto el número. Más que por las consignas de la propaganda franquista: «Haga deporte y mejore la raza» de los años cuarenta o el «Contamos contigo», el desequilibrio se ha corregido entre otras muchas razones, por la mejora de las condiciones socio-económicas a partir de los años sesenta y la pérdida de afición a los Toros. Hasta hace unas décadas, los niños de Andalucía, y de buena parte de España, querían ser Manolete o Belmonte antes que Zamora o Samitier; ahora sueñan con ser Raúl o Zidane (no obstante el bético Joaquín probó a ser torero). Hace veinte años la Federación Andaluza de Fútbol tenía 30.000 fichas, en la actualidad son 100.000.
En 1899 se extrajeron en Bizkaia 6,5 millones de toneladas de mineral de hierro; el año pasado no se extrajo ni una.
Josu Turuzeta
(Publicado en DEIA) |
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